¿Estás listo para cambiarte de trabajo?
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¿Estás listo para cambiarte de trabajo?

¿Estás listo para cambiarte de trabajo?

Puede que, en estos momentos, estés considerando cambiarte de trabajo. ¿Por qué? Pueden haber varias razones, quizás no te gusta el ambiente, no te llevas bien con tus compañeros, o simplemente porque el trabajo que realizas a diario no es lo que esperabas. Sin importar cuál sea tu razón, siempre habrán nuevas oportunidades y caminos para tomar. Pero antes de tomar esta decisión tan importante, debes evaluar tus razones para irte, y considerar los “pro’s y los con’s”. Aquí te compartiremos algunas maneras de autoevaluarte, para conocer si realmente es momento para un cambio. 

Indicaciones de que aún no es el momento para cambiar de empleo:

1.No tienes tu resumé actualizado

Comencemos por lo más simple. ¿Tienes tu resumé al día? Si la respuesta es no, desde ya sabes que debes ir modificándolo ASAP antes de hacer cualquier otra movida. Tómate el tiempo de editarlo y de pedirle retroalimentación a otra persona, para que así te asegures de no fallar en lo más básico.

2. Sientes presión por tener que aprender cosas nuevas

Lo único constante es el cambio, y claro está, esto aplica también a las distintas industrias y trabajos. Siempre vas a estar aprendiendo cosas nuevas constantemente, porque el mundo esta evolucionando de manera rápida y es imposible saberlo todo. En cualquier trabajo que estés, tendrás que ser paciente y aprender las nuevas herramientas o tendencias que te vayan a enseñar para tu desarrollo profesional. No pienses que, porque no lo sabes todo, entonces eres un fracaso. Aprender o mejorar toma tiempo y, por ende, no te debes ir de un trabajo solo porque te sientes presionado en este sentido. Esto será la norma en cualquier empleo nuevo que vayas.

3. No estás seguro de lo que quieres

¿Realmente te conoces? ¿Sabes ya cuál es tu pasión (o pasiones)? Si dijiste no, quizás debes esperar un poco más antes de dar un cambio drástico en tu vida. Decimos “pasiones” porque, sin duda alguna, lo que hagas todos los días debe proveerte algún sentido de satisfacción, tranquilidad, estabilidad, alegría, o hasta emoción. Si aún no estás claro sobre lo que te gusta hacer, es posible que estés confundido, y que necesites conversarlo con alguien. Quizás algún familiar o amigo puedan ofrecerte una perspectiva diferente que te permita ver las cosas con mayor claridad. Si no, existen consejeros que pueden darte una mano durante este proceso de autodescubrimiento. Imagínate que aplicas para otro empleo, recibes una oferta, y al final del día, la terminas rechazando porque no estás seguro si dar el brinco o no. Evita llegar a este punto y enfócate, primeramente, en conocer quién eres.

4. No tienes otro ingreso o “back-up plan” de ahorros 

Quizás sientes que el momento de irte de tu empleo actual se está acercando, pero antes de hacerlo, debes asegurarte de que tienes tus finanzas en orden. Si todavía no tienes un plan B en cuanto a otro ingreso estable, analiza bien todas tus opciones. Sería buena idea quedarte un tiempo más, aunque no sea tu empleo ideal, para que así te dé tiempo a conseguir otro trabajo, o hasta para poder ahorrar.

5. No tienes otra oferta mejor en la mesa

Si crees que tu ambiente laboral es demasiado tóxico, y sientes que debes irte lo antes posible por alguna razón específica, pues no hay mejor persona que sepa lo que necesitas que tú mismo. Pero si no es una situación urgente, recomendamos que primero te enfoques en conseguir una oferta de empleo en alguna otra compañía, para así tener qué hacer luego de que te vayas. Quizás consideres que está en un trabajo bastante “normal” o estable, pero no necesariamente te apasiona. Si este es el caso, no debes cambiarte inmediatamente a otro, piénsalo bien primero, porque no todos consiguen el trabajo de sus sueños de manera rápida. A veces necesitas más tiempo y experiencia primero hasta poder lograrlo.

Luego de leer estas recomendaciones, analiza tu situación específica, evalúa tus opciones, y entonces toma la decisión adecuada para ti. Recuerda que, al final del día, solo tú sabes lo que te conviene, y eres el dueño de tu destino. Si no estás contento en tu trabajo, es importante que sepas que para todo hay una solución. Es cuestión de prestar atención a las señales y organizarse para tomar decisiones responsables. ¡El éxito está en tus manos!